jueves, 15 de febrero de 2018

¿Existen los extraterrestres?

Las creencias, como tantas otras elecciones, en mi caso, es una pura sensación de probabilidad. Ya subiré un post sobre el tema.

Carl Sagan, dijo en una de sus célebres citas, sin literalidad, que el Universo es muy grande, con lo que le parecía un desperdicio si solo contuviera nuestra civilización. Este hombre, gran divulgador de la Ciencia, ya nos está dando a entender que su percepción probabilística de que existan los extraterrestres es mayor a que no existan.


{\displaystyle N=R^{*}~\times ~f_{p}~\times ~n_{e}~\times ~f_{l}~\times ~f_{i}~\times ~f_{c}~\times ~L}
Esta es la fórmula que un científico, llamado Frank Drake (1961), propuso para saber el número de civilizaciones con las que podríamos contactar en nuestra galaxia. Sus variables son:

R = Número total de estrellas en la vía láctea.
fp = La fracción de esas estrellas que tienen sistemas planetarios.
ne = Número de planetas apropiados para la vida, por cada sistema planetario.
fl = La fracción de esos planetas donde se desarrolla vida.
fi = La fracción de esos planetas donde se desarrolla la inteligencia.
fc = La fracción de esos planetas capaces de comunicarse mediante señales de radio.
L = La fracción de tiempo de vida del planeta durante la cual vive la civilización.

Esta es una fórmula que muchos científicos han ido modificando según los nuevos conocimientos que la Ciencia nos brinda. Este año, probablemente, se lanzará al espacio el Next Generation Space Telescope o NGST, ahora llamado James Webb Space Telescope. Un telescopio que verá mucho más que el Hubble, con lo que podremos acercarnos a una solución de la ecuación más acertada. Pero desde el principo, incluso después de modificar la fórmula y sus valores, siempre han llegado a la solución de que si en la Vía Láctea no, en el Universo sí hay civilizaciones contemporaneas, lo que pasa es que están a millones de años-luz y con la actual Ciencia no sería posible el contacto. Al señor Drake le salieron 10 civilizaciones en la Vía láctea.

Las civilizaciones conocidas, a lo largo de la Historia, siempre nos relatan en sus textos sagrados cómo de alguna forma, alguien superior a la raza humana, contacta con ellos y les transmiten conocimientos. Si bien es verdad que el  sustrato físico del ser humano tiene la misma funcionalidad desde que el humano toma conciencia, las creaciones de dibujos, grabados, textos, etc., no tienen porqué ser parecidas. El Guernica no se parece a Las Meninas, la "9ª sinfonía de Beethoven" no se parece a "Enter Sandman", ni El Quijote a El mundo de Sofía. La tendencia de acercar el más allá a lo humano, común en todas las civilizaciones, no me parece razón suficiente como para explicar tanta similitud en los textos sagrados, incluso en las construcciones sagradas.

El SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) es un instituto para el estudio de la búsqueda de inteligencia extraterrestre. No estoy solo en la creencia de la existencia de vida inteligente y extraterrestre, desde que se descubrieron las ondas "herztianas", han sido muchos los científicos que han pensado así, desde Tesla hasta Hawking, pasando por los mencionados Sagan y Drake, los cuales impulsaron el SETI de forma definitiva como organización, buscando fondos tanto institucionales como privados. Desde luego, son muchos los científicos que apoyan al SETI.

Yo no he visto nunca un OVNI. A lo que he visto, siempre le he podido encontrar explicación. Como persona curiosa desde pequeño, entre otras cosas, también he sentido atracción por los objetos voladores no identificados (UFO, en inglés), pero poca prueba personal podría aportar. Cuando empecé a interesarme, solo unos pocos privilegiados poseían cámaras de fotos capaces de captar un objeto lejano y mucho menos una cámara de vídeo, con lo que te tenías que conformar con lo que te ofrecían los medios de comunicación, sesgo incluido. Ahora sigo sin saber con seguridad si las grabaciones que hay en la red son o no son "fakes", pero ya no es posible tanto control y todo el mundo que tenga un terminal móvil podría grabar y difundir sin cortapisas iniciales, con lo que se está viviendo una edad de oro de la ufología, hasta el punto de que hay bastantes webs y canales de youtube, de los conspirativos y nada científicos, que predicen la publicación, por parte de científicos y autoridades, de un contacto con seres inteligentes extraterrestres para este año.

Mi película favorita es Contact, es capaz de sumergirme en una situación de tercera fase sin grandes estridencias, porque me ofrece una de las formas más probables de contactar con vida inteligente extraterrestre. Otra forma probable de encontrar vida extraterrestre sería en cualquier objeto que vague por el espacio, en este caso, sería, probablemente, vida no inteligente, con lo que no sería tan excitante pero sí, superfascinante e interesante.

Creo que hay bastantes probabilidades de que exista vida ahí afuera, bastantes menos que sean inteligentes y muchas menos que estén lo suficientemente cerca como para que, con la tecnología actual, podamos contactar. En algún momento tendrá que pasar y yo espero tener la suerte de poder verlo. Quizás la tecnología avance suficiente como para rebasar la barrera de la velocidad de la luz y así aumenten las probabilidades. La Tierra, no deja de ser una barrera "geográfica" más de comunicación entre seres vivos, cuando se normalice, pensaremos en divisiones planetarias y galácticas, como lo hacemos ahora en municipios y países, no puedo evitar un cosquilleo solo con pensarlo. ¿Llegará un momento en que hablemos de búsqueda de vida extrauniversal?

jueves, 8 de febrero de 2018

Niveles de ordenación energética





La energía primigenia, conforme pasa el tiempo, se confina y se ordena en niveles estables como forma de almacenamiento de esta. Así, conforme la energía se va confinando, a la vez, se va ordenando, de forma que un nivel como la Vida se obtiene con menos energía y más ordenación desde la sustancia, que esta desde las partículas. 


Estos niveles son como las capas del átomo donde los electrones estabilizan su órbita dependiendo de su energía. Cada nivel de confinamiento-ordenación es una configuración estable.


O sea, primero el Universo aparece en forma de singularidad con toda la energía concentrada. Desde el primer instante comienza su expansión en tres dimensiones, las demás no nos importan mucho por ahora, además comienza también la entropía y se pone en marcha el cronómetro.

Poco después esa energía, y gracias a lo que describe el Modelo Estándar de la Física de Partículas, se confina y ordena en partículas aleatoriamente, incluido el  Bosón de Higgs, con lo que, inmediatamente, aparece la masa.

Un poco más adelante, cuando ya ha crecido bastante el Universo, la gravedad es capaz de aglutinar a la masa, creándose la sustáncia que formarán, entre otros, las estrellas y los planetas. En las supernovas es donde se producen la mayor parte de los diferentes tipos de elementos.

Después de mucha más expansión y gracias también a las otras fuerzas fundamentales, comienzan a aparecer zonas en el Universo donde la energía se estabiliza, dándose trasvases de poca envergadura y compatibles con la vida, por ejemplo, la energía que llega del Sol a la Tierra o la que tiene la Tierra en su interior.

A nadie se le ocurriría pensar en encontrar Vida en la superficie del Sol o en mitad del magma del Etna, pero si nos alejamos lo suficiente de estos dos focos de energía llegaremos a un lugar donde tal energía estará suficientemente mermada, de forma que sea compatible con la Vida, se pueda aprovechar y alcanzar los siguientes ordenamientos, sutiles energéticamente hablando, pero con una ordenación muy potente. La consciencia y ¿El Creador?

Más adelante hablaré de ellos, pero querría  decir que lo expuesto anteriormente, aunque tiene alguna base científica, es una hipótesis personal mía producto del estudio, la observación y la reflexión. Debéis verla como una curiosidad para reflexionar.

jueves, 1 de febrero de 2018

El tren de la vida

Es curioso cómo te llevan los años por una vía que han recorrido millones de personas, estamos recorriéndolas millones de personas y por las que discurrirán otras tantas. Muchas son las paradas que tendrá que dejar atrás esa "personita" que nace y que dan formato a su libro vacío. Con el tiempo lo  colmará de experiencias, dirigidas por la ineludible genética. No voy a entrar en todas y cada una de las variables que se podrían dar, por lo que haré referencia a lo más frecuente, esperando que también os sintáis identificados con todos los demás casos omitidos.

El tren inicia su trayecto con la colaboración genética de dos personas. Si bien es cierto que lo habitual es que una pareja heterosexual, en un acto de expresión sexual consentida y disfrutada, combinen sus genes, cada vez es mas común la combinación génica con otros formatos naturales y artificiales, tan válidos para el caso como cualquier otro.

La primera parada inconsciente es el nacimiento, donde la gestadora se sentará en el asiento de al lado sí o sí, pero serán las circustancias las que harán que se quede o, como puede ser en una gestación subrrogada, cambiará de vagón de inmediato. Se podría decir, que en este punto se suben al tren, de alguna u otra forma, todos los habitantes de la Tierra como mínimo, pero será el padre el que acompañará a la madre en el transitar del tren en los asientos lindantes, aislando al bebé del resto del mundo menos de sus más allegados.

La segunda parada inconsciente es cuando empieza a andar. Desde su perspectiva, de repente muchas de las cosas que hasta ahora solo podía ver, ahora las toca, descubre más puntos de vista y percibe ambientes distintos. Es la misma independencia que, más adelante le dará la posibilidad de conducir un vehículo. Desde la óptica de los criadores es un momento tan importante como estresante.

La tercera parada incosciente aparece cuando comienza a hablar. El bebé nos entendía, pero no lo entendíamos. Por favor, hablad bien a los niños (chupete, mejor que tete o dormir en vez de mimir), los que no saben hablar son ellos y se fijan en ti. Empezar a hablar aumenta exponencialmente la interacción. Es el momento de enseñarles todas las lenguas posibles.

A partir de aquí, su vida girará entorno a su crecimiento. Puede que haya una nueva persona que entre en el vagón, pero si hubiera alguna bajada del tren, probablemente sea inesperada.

Su siguiente estación será hormonal. En esta parada se acercarán al vagón muchos amigos con los que se hará fuerte frente a la vida. El sexo entrará por la puerta grande y el crecimiento físico adelantará al mental. Serán cuerpos de adultos con mentes de niños, es como si un niño se subiera en un avatar adulto, tendrá que aprender a manejarlo con responsabilidad y ello necesitará de años para producirse.

La siguiente parada es tomar conciencia del futuro. Hasta ahora, solo había presente, te ocurrían tantas cosas nuevas que no te daba tiempo de mirar más allá, pero ya se tienen la mayoría de las cosas controladas, probablemente tendrás una persona a tu lado que se haya sentado para quedarse durante muchos años y querráis seguir descubriendo y experimentando situaciones que requieran un mayor esfuerzo de lo que hasta ahora te habías planteado. Comienzas a mirar al futuro y te asaltan proyectos que se mezclan con los últimos descubrimientos del presente. Tienes el sentimiento de ser capaz de todo.

La sexta parada será incosciente y ocurrirá sin ningún trauma. Hasta ahora el cuerpo había estado dándote todo lo que le pedías, con un poder de recuperación excepcional, pero ya has dejado de crecer y mientras tu exigencia hacia él no fuera grande, pasará sin enterarte, pero si tu exigencia era máxima, notarás que empezará a bajar el rendimiento, despacito, pero inexorable hacia la ancianidad. Comienzas a hacerte viejo y no te darás cuenta hasta que tus exigencias se topen con las capacidades ya mermadas.

La séptima parada consiste en tomar la decisión de subir al tren descendencia o seguir con lo que tienes. Decisión difícil, porque al tomarla, podría cambiar el rumbo del tren para siempre. Comprendo las dos posturas pero no entiendo, que si tienes posibilidades de dar una vida digna a tus descendientes, no lo hagas. Cada uno con sus prioridades, la parada pasa y después se complican las cosas. Repito, solo si tienes posibilidades de darles una vida digna. Por otro lado, todo tu alrededor está lleno de niños y niñas, tu hermana, tu primo, tu amigo, han tenido descendencia, así que prepara la billetera que la vas a sacar bastante, cumpleaños, fiestas, etc. De todas forma,s lo harás con gusto ya que dejarás de ver a los niños como un juguetito inoportuno y empezarás a verlos como los seres más bonitos del mundo. Es el momento de llenar el tren.

La octava parada es trágica,  nuestros padres y madres son ancianos y aunque se haya alargado la esperanza de vida bastante, el momento llegará. Previamente habremos tenido que lidiar con la pérdida progresiva funcional de nuestros mayores. Un duro golpe para el que difícilmente estaremos preparados. Además, no pararemos de tener noticias de la llegada a su destino final de muchas personas que en algún momento pasaron por tu vagón.

La novena parada ocurre porque todos los que habían necesitado de ti para vivir, ahora ya son independientes. Dejas de ser útil y además, las fuerzas no te acompañan. ¡Uf!, se juntan el hambre con las ganas de comer (es un refrán). Dejarás de trabajar remuneradamente y con ello el modus vivendi que tuviste durante muchos años. Mucha gente de tu generación va llegando a su última parada y se baja sin despedirse. Quizás los nietos te abran la puerta de un nuevo vagón donde volver a ser útil. Por otro lado, dispones de tiempo para mirar la lista de cosas que dejaste de hacer para cuando lo tuvieras.

La décima parada es la última y llega cuando llega. Puede que la veas venir, pero es dificil despedirse y dejar todo atado lo más cerca posible de la estación. El problema no es morir, sino el miedo a lo desconocido.

Tu vida es mientras alguien te recuerde.

viernes, 26 de enero de 2018

La seguridad básica en la RED

Cuando idearon los protocolos de internet (IP), allá por la década de los 70, no pensaron que pocas décadas después miles de millones de máquinas los utilizarían.

La RED son todas las máquinas, desde una nevera a un superordenador, que tienen información que ofrecer o necesitan de otras máquinas para ofrecerla y que están conectadas unas con otras por medio de cables, wifi, bluetooth, infrarrojos, etc., de forma que todas podrían tener acceso a las demás. Cada una tiene una dirección (IP) adonde las otras máquinas saben que tienen que mandar la información si quieren que le llegue.

Pero tú con tu información haces lo que quieras, puedes tenerla para que toda máquina que mire la vea o, igual, quieres que no accedan a ella. En este caso, o bien te desconectas o pones una puerta. En realidad, quizás sea mejor hacer una "casa" con todas las máquinas que tienes y poner una puerta para todas. Lo que pasa es que en una casa hay ventanas, rendijas, puerta de atrás, chimeneas, etc., por donde pueden entrar a mirar tu información sin que te enteres.

La puerta de tu casa es normalmente el router, un aparato que, bien configurado, deja entrar solo a quien tú quieres. Si puedes conectar tus aparatos por cable, mejor; si es por wifi, pon una buena contraseña, o sea, que contenga mayúsculas y minúsculas, números, letras, algún símbolo y que tenga 8 caracteres mínimo sin significado.

La mayoría de las personas no conocen su casa cibernética y, sin darse cuenta, deja la puerta abierta, no pone rejilla en la chimenea o no ajusta las rendijas, etc., con lo que su información está fácilmente visitable. Los aparatos suelen tener un software configurable y algunos van de independientes y abren puertas y ventanas, sin que te des cuenta, al activar alguna opción. Pueden, incluso, activar la cámara y el micrófono sin darte cuenta. Así que, por un lado, si el aparato tiene posibilidad de poner una contraseña de acceso  (muy recomendable en sistemas operativos), hazlo. Por otro lado, no toques configuración que no controles, deja la de fábrica.

Otros que conocen su casa y que cierran todos los huecos por donde pueden colarse, cuando alguien llama a la puerta ofreciéndote algo irrechazable y le dejas entrar, estás cometiendo un acto de confianza y, claro, te pueden engañar con el lobo vestido de caperucita. Incluso otras veces es uno mismo el que lo llama. Como ejemplo, Google te da muchos servicios que parecen gratis. Lo que estamos haciendo es poner nuestra información privada en sus manos, pero… ¡es que lo que nos ofrece es irrechazable! (Ironía).

Claro, que realmente, en la mayoría de las casas no hay mucha información valiosa, con lo que teniendo cuidado de cerrar todo bien, no tienen por qué intentar entrar, pero si se lo pones fácil, lo harán igual que si te dejas el coche abierto: no se llevarán nada, pero pueden hacer un destrozo.

Ahora bien, si tu información es valiosa, probablemente haya gente que la quiera y no quiera pagar por ella. En ese caso, los métodos para entrar en tu casa serán más profesionales. Intentarán engañarte, ofrecerte caramelos con virus y gusanos, esperarán a que cometas el fallo de dejar algo abierto, engañarán a tu familia y amigos y si todo esto no funciona, podrían entrar forzando la cerradura. Los engaños son múltiples, pero uno típico es mandarte un correo electrónico en donde se hacen pasar por una compañía de confianza pidiéndote datos que la compañía nunca te pediría por correo electrónico. O que te ha tocado un gran premio y para mandártelo te piden los datos. También, te pueden mandar imágenes u otros archivos que puedes confundir con archivos que querías recibir y que están infectados de virus, gusanos, troyanos, etc. que harán tu aparato impracticable. Puede pasar que infecten a alguno de tus listas de contactos y este te infectará porque confías en él y abrirás cualquier archivo que te mande.

Quizás a ti personalmente no te vaya a ocurrir nada, pero cuando tu ordenador sea secuestrado, o se borre tu disco duro, o se convierta en una tortuga, o tus fotos y vídeos más íntimos sean publicados, o lo que es peor, caigan en manos de pederastas, te darás cuenta de lo problemática que es la situación.

Entonces, como resumen, no hay que obsesionarse con la seguridad si no tienes información valiosa más allá de unas fotos o vídeos por los que alguien pudiera hacer el esfuerzo de entrar en tu casa sin que te des cuenta; y si sí tienes información valiosa, no la publicites (por ejemplo, no des pistas en las redes sociales).

Pero  puedes acostumbrarte a:
-  Desconectar el aparato de la red mientras no la necesites.
-  Poner contraseñas de calidad donde sea posible.
-  No entrar en ninguna página en la que no confíes.
-  Mantener actualizados los sistemas operativos.
-  Mirar bien (antes de abrirlo) si el archivo que te han mandado es el que tú querías recibir.
-  No dar datos personales a nadie que te lo pida, cuando tú necesites algo ya lo buscarás.
-  Cuidado con los pendrives que se utilizan en diferentes aparatos.

Y si puedes permitírtelo y no sabes hacerlo tú:
-  Busca a alguien que te configure el router.
-  Instala algún antivirus que detecte virus, gusanos, spyware, troyanos, ransomware, etc.,
- Instala programas originales.

jueves, 18 de enero de 2018

El mecanismo del botijo

Lo primero será definir lo que es un botijo:

Este elemento es un recipiente de barro redondeado y cerrado que tiene un asa para sujetar, una boca para llenar de agua y un pitorro (salida del agua estrecha con la función de que el caudal de agua que salga por él y que caiga directamente en la boca, se pueda tragar continuamente, mientras tengas sed, sin que rebose en la boca). Tiene como meta enfriar el agua de su interior, sin enchufe. Se suele usar en sitios calurosos y poco húmedos, donde la temperatura ambiente puede llegar a más de 40º. Adopta numerosos nombres, aparte de este, dependiendo del lugar de la Tierra donde te lo encuentres.

Mecanismo: el barro con el que se fabrica no es completamente impermeable, por lo que transpira (suda) una porción de agua, que al evaporarse enfría las paredes de este y, por contacto, también el agua del interior.

Explicación:  el barro es algo poroso, con lo que el agua traspasa la pared del botijo y humedece toda la superficie exterior. En la superficie del agua que está mojando el botijo por fuera, hay moléculas que están enlazadas, por un lado, a otras moléculas y por otro a nada, ya que lo que hay es aire. El calor hace que se muevan, empujándose unas a otras, y puede pasar, que de un empujón, la molécula que está en la superfície salga disparada. Si esto pasa, ocurrirán dos cosas importantes, una, que me quedo sin parte del agua que había en el botijo, dos y más importante para este caso, es que la molécula perdida se lleva con ella parte del calor que había en el botijo.

Si el calor (empujones de las moléculas) del agua que está dentro del botijo es mayor que el de la superficie de fuera (liberado con las moléculas que salen disparadas),  este se traspasará a la superficie, haciendo que el calor se tienda a igualar, así seguirán escapándose moléculas y con ellas más calor, entrando en un bucle que, mientras haya agua dentro del botijo, la irá enfriando.

No terminará enfriando a temperaturas bajo cero por dos motivos, una porque se evaporará todo el agua antes y otra porque este bucle tiene que luchar no solo con el calor del botijo, sino también,  con el que el ambiente le va trasmitiendo.

No aconsejo llenar el botijo con otro tipo de líquido ya que las propiedades son distintas a la del agua y posiblemente no funcionaría, por otro lado, lo impregnaría de sabor prácticamente imposible de quitar.

Para echarlo a andar desde nuevo, hay que llenarlo de agua, dejarlo "sudar" unas horas y cambiarle el agua.

Como conclusión, podríamos decir que los botijos son pequeños refrigeradores unplug. Las formas usuales de los botijos son las óptimas para llegar a un buen equilibrio entre la mayor capacidad posible y la mayor superficie posible, que nos permitiría enfriar mucho más, pero perderíamos el agua rápidamente.

Este mecanismo es el que utilizan los perros con la saliva, cuando se acaloran respiran muy rápido y poco profundo, porque lo que buscan es evaporar la saliva de su boca, más concretamente, de su lengua. La lengua se enfría y, por consiguiente, la sangre que la va rellenando, refrigera el resto del cuerpo.

Los bomberos utilizan el agua para enfriar, entre otras cosas. Por ejemplo, para bajar la temperatura a los rescoldos de un incendio y que no pueda iniciar más fuego.

El cuerpo humano para enfriarse, utiliza el sudor, somos como un botijo.

Si en el aire hay tantas moléculas de agua con calor (se empujan mucho) que tal como sale una disparada de tu superficie, vuelve otra, o sea, no hay sitio para que salgan disparadas, entonces no se produciría refrigeración y pasaríamos calor (el botijo no refrigera prácticamente). Esto es lo que ocurre en los ambientes tropicales, que son muy húmedos y con mucho calor. Es una sensación de agobio ya que no podemos refrigerarnos. Estaríamos empapados incluso sin sudar.

Ahora bien, si el ambiente es húmedo -como el anterior- pero frío, o sea, las moléculas se empujan poco y no hay hueco para salir, el problema que tendríamos sería que, si bien no se suda, la humedad nos empaparía y refrigeraría aunque no lo necesitáramos (el botijo no refrigera prácticamente, lo enfría el ambiente). Es una sensación de no poder quitarte el frío de encima ya que es como si estuviéramos sudando constantemente aunque no lo necesitáramos.

En un ambiente seco y frío no necesitamos sudar y como no hay humedad (el botijo enfría, pero poco), el frío se nos quitará con relativa facilidad. Es una sensación regulable con ropa.

Cuando hay poca humedad pero mucho calor, se suda mucho pero se evapora rápido (el botijo está a pleno rendimiento mientras el calor no sea demasiado intenso). Es el sudor el que regula, pero como no dé a basto, te puede dar sensación de quemar.

Así, el clima mejor es el templado con humedad media, que es el que se da, por ejemplo, en Málaga, donde la temperatura no suele pasar de 36º C ni bajar de 10º C y una humedad relativa que no suele bajar del 20% ni subir del 70%.

En el mar también se da el efecto botijo, es por ello que la temperatura del agua suele estar más fría que la ambiental, salvo que baje bastante la temperatura ambiental. Hay que tener en cuenta que la temperatura ambiental puede cambiar mucho más bruscamente que la del mar (y también del agua del botijo) debido al gran calor específico que tiene el agua. Al ser tantas las moléculas que son empujadas de la superficie del mar hacia la atmósfera, terminan juntándose unas con otras, creándose gotitas, que a su vez, formarán las nubes.

Cuando ponemos a secar la ropa lavada, también actua el mecanismo del botijo: por un lado, enfría la ropa y, por otro, se nos seca, aunque cuando hay humedad, le cuesta secarse.

Cuando nos duchamos o mojamos, sentimos el mecanismo de un botijo en nuestras propias carnes y como no nos sequemos con algo, nos irá quitando calor del cuerpo. 

Las plantas tienen que llevar la savia bruta de las raíces hasta las hojas y en el proceso intervienen varios fundamentos físicos, entre ellos, el mecanismo del botijo. Las hojas transpiran agua a su superficie y la evaporación, además de refrigerar las hojas, produce una pequeña depresión que tira de la savia hacia arriba por los vasos de la planta. Si os habéis fijado, en los desiertos, las plantas no son altas, ya que no pueden permitirse el lujo de transpirar agua y, por lo tanto, además de por otras causas, no pueden crecer a lo alto.

En fin, quería romper una lanza en favor del que inventó el botijo. Su mecanismo, con todo lo simple que es, la mayoría de los seres vivos no podríamos vivir sin él.