El mundo de lo más pequeño ha mudado a lo largo de la Historia por distintas pieles según la capacidad tecnológica que lo investigara. Estoy seguro de que hace 10.000 años ya había personas que se planteaban que las cosas eran más pequeñas de lo que podíamos percibir por nuestros sentidos. Parece ser que ya los filósofos griegos estuvieron dándole vueltas y dejaron escritos sobre ello: Leucipo, Demócrito, Empédocles, Aristóteles, etc. iban más allá de lo observado, con su lógica.
No ha sido hasta el siglo pasado cuando el conocimiento sobre de qué está hecho el Universo ha avanzado lo que no está escrito gracias al surgimiento de las tecnologías de la observación, sin embargo, se quedará en mera anécdota de comienzo de la era, cuando dentro de 1000 años miremos hacia atrás.
Aún así, no quiero dejar de plasmar por escrito mis pensamientos sobre ello y el tiempo me corregirá.
Pensaba en la velocidad de la luz y su valor absoluto y en cómo no podemos llegar a ella ya que necesitaríamos toda la energía del Universo. También pensaba en la actual visión de la Física de lo que somos, ese mar de ondas, lleno de probabilidades, que son casi del 100% en lugares y momentos concretos, que esperan una conciencia para darles sentido.
El sentido de la vista funciona de manera que lo que nosotros vemos son los fotones que rebotan en la materia, visto desde una perspectiva actual, por nuestro ojo pasan constantemente muchos fotones y solo los que nuestro cerebro interpreta, se harán realidad, esto es, se convertirán en partículas. El cerebro está conectado con un campo probabilístico, en el cual hay sitios y momentos donde la probabilidad de colapso es la mayor posible ante él y que interpreta como real, o sea, el cerebro percibe, como partícula, una onda muy probable en el campo probabilístico. Nuestros sentidos captan la realidad más probable y nuestro cerebro le da sentido. Esto quiere decir que todo existe en forma de ondas probabilísticas y solo al medirla, observarla, la convertimos en real. Según los experimentos, es al tomar conciencia de lo medido, cuando se nos torna real y con real me refiero a lo que cada cerebro interpreta, colapsa (aunque sea diferente) de lo mismo.
Aquí va mi hipótesis, en cuanto cada ser vivo sea consciente, cada uno en su medida, y empiece a interpretar su universo, se propaga una especie de onda de consciencia que dará sentido en cascada a su alrededor. Es como si llevara una esfera alrededor de sí, de radio hasta donde alcancen sus sentidos desplazándose con él y que en el límite va haciendo colapsar el mar de ondas probabilísticas a su realidad. En consecuencia, es la velocidad a la que ese mar de ondas probabilísticas colapsan en partículas la que da valor absoluto a la "velocidad de la luz", es decir, conforme va dando sentido, va creando su realidad a velocidad de colapso. O sea, la velocidad de colapso es la absoluta. De lo que no estoy seguro es de si es concreta o infinita.
La velocidad de la luz es un particular de la velocidad de colapso, siendo la velocidad a la que se colapsan los fotones. Una partícula con menos masa que un fotón colapsará más rápido y, por tanto, irá más rápido, para un mismo observador, que el fotón.
La masa gravitatoria y la masa inercial dependen de la cantidad de realidad a colapsar. No es lo mismo que colapse una pluma a que colapse una bola de bolos. Si se trata de la vista, la pluma y la bola serán parte del vídeo en dos dimensiones que el cerebro tiene que colapsar, con lo que la cantidad de colapso será prácticamente igual. Sin embargo, si tenemos que empujarlos o dejarlos caer nos daremos cuenta de la masa de cada objeto, ya que al cerebro le costará más colapsar la bola que la pluma. Así, tomamos conciencia de la masa.
La gravedad es la tendencia de la materia colapsada a estar en el centro de masas, de ahí que nunca podamos ver a un agujero negro. Su masa es tal que la esfera de colapso no sería capaz de colapsar sus fotones, ya que antes de terminar el colapso, buscará el centro de masas. Solo podemos observar hasta el horizonte de sucesos, lugar donde está la máxima cantidad de materia capaz de ser colapsada por nuestros instrumentos de observación antes de ir al centro de masas. Por otro lado, cuanto más pequeña sea la partícula a observar, más cerca del interior del agujero negro se puede llegar y solo haría falta la capacidad de detección de partículas más pequeñas que los fotones para poder observar el interior.
El tiempo será relativo a la masa a colapsar e irá mas lento conforme el observador tenga que colapsar más masa y la interactuación de sus propiedades antes medidas. Si tomamos dos masas conocidas e iguales, pero de la primera conocemos dos propiedades y de la segunda tres propiedades, las dos de la primera más otra diferente, la primera tardará menos en colapsar, para una misma consciencia. Sería lo mismo que fabricar dos ruedas, si una es blanda y poco ruidosa, y la otra es blanda, poco ruidosa y blanquiazul, la primera se fabricará más rápida que la segunda.
Así, cuanto más velocidad tenga el observador más cantidad de masa tendrá que colapsar y, por tanto, el tiempo irá más lento hasta que se llegue a velocidad de colapso, donde se parará el tiempo, ya que el cerebro no podría captar la "realidad antes del colapso".
La energía es la tendencia a que ocurra lo más probable cuando colapsa el campo de ondas probabilísticas en una realidad algo menos probable. Lo más probable es lo estable, o sea, donde todo es lo mismo. Así, lo que colapse menos probable será mas inestable y buscará su estabilidad, produciendo trabajo. Nuestro Universo es uno de los infinitos que pueden haber distintos a la nada, (que es lo más probable) y al que damos forma aportando cada ser vivo su colapso particular, con lo que, mientras vuelve a ser nada, la energía fluye produciendo trabajo.
Luego, nuestra realidad es una de las infinitas que se pueden dar con un cierto grado de inestabilidad para que la energía fluya y, en consecuencia, el tiempo. Y aunque la tendencia es que vamos hacia lo más probable, es decir, cero energía inestable (entropía infinita), siempre cabe la probabilidad de que por el camino encontremos otra realidad improbable.
Solo lo medido es objetivo para los seres vivos, cuanto más Ciencia más unificaremos la "visión" del Universo.
https://josefp.blogspot.com/2020/05/hipotesis-de-como-se-materializa-la.html
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lunes, 6 de abril de 2020
jueves, 8 de febrero de 2018
Niveles de ordenación energética
La energía primigenia, conforme pasa
el tiempo, se confina y se ordena en niveles estables como forma de
almacenamiento de esta. Así, conforme la energía se va confinando, a la vez, se
va ordenando, de forma que un nivel como la Vida se obtiene con menos energía y
más ordenación desde la sustancia, que esta desde las partículas.
Estos niveles son como las capas del
átomo donde los electrones estabilizan su órbita dependiendo de su energía.
Cada nivel de confinamiento-ordenación es una configuración estable.
O sea, primero el Universo aparece en
forma de singularidad con toda la energía concentrada. Desde el primer instante
comienza su expansión en tres dimensiones, las demás no nos importan mucho por
ahora, además comienza también la entropía y se pone en marcha el
cronómetro.
Poco después esa energía, y gracias a lo que describe el Modelo
Estándar de la Física de Partículas, se confina y ordena en partículas aleatoriamente, incluido
el Bosón de Higgs, con lo que,
inmediatamente, aparece la masa.
Un poco más adelante, cuando ya ha
crecido bastante el Universo, la gravedad es capaz de aglutinar a la masa, creándose la sustáncia que formarán, entre otros, las estrellas y los planetas. En las supernovas es donde se producen la mayor parte de los diferentes tipos de elementos.
Después de mucha más expansión
y gracias también a las otras fuerzas fundamentales, comienzan a aparecer zonas
en el Universo donde la energía se estabiliza, dándose trasvases de poca envergadura
y compatibles con la vida, por ejemplo, la energía que llega del Sol a la Tierra
o la que tiene la Tierra en su interior.
A
nadie se le ocurriría pensar en encontrar Vida en la superficie del Sol o en
mitad del magma del Etna, pero si nos alejamos lo suficiente de estos dos focos
de energía llegaremos a un lugar donde tal energía estará suficientemente
mermada, de forma que sea compatible con la Vida, se pueda aprovechar y alcanzar los siguientes ordenamientos, sutiles energéticamente hablando, pero con una ordenación muy potente. La consciencia y ¿El Creador?
Más adelante hablaré de ellos, pero querría decir que lo expuesto anteriormente, aunque tiene alguna base científica, es una hipótesis personal mía producto del estudio, la observación y la reflexión. Debéis verla como una curiosidad para reflexionar.
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